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6 Reglas Para Pivotear Tu Negocio Con Éxito

Si estás pensando en pivotear tu startup pero te preocupa que no sea buena idea, te vamos a compartir varias reglas de oro para dar un pívot en tu startup con éxito, basadas en experiencia y muchos casos de giros valientes radicales y no tan drásticos también.

Muchísimas de las compañías globales que actualmente tod@s usamos, tuvieron éxito gracias a uno (o más) pivotes. Youtube comenzó como un website de vídeo-citas, Amazon como una plataforma para vender libros online, Twitter se llamaba Odeo y era un sitio para encontrar y crear podcasts. Instagram inició como Burbn y su función era parecida a Foursquare. Pero el más sorprendente y raro de todos fue Samsung, que comenzó exportando pescado seco de Korea a China y terminó siendo el líder mundial actual. Sin embargo, un pívot podría ser desde un giro 180º hasta uno más sútil, puede significar el cambiar la forma en que se fabrica un producto hasta cambiar las estrategias de marketing para atraer a nuevos compradores. El concepto es que siempre implica un cambio en la estrategia comercial de una startup, generalmente dictado por factores fuera de su control.

Pero vamos al grano, hablamos con Luis B. Chicaiza, fundador de Dexon Software, una empresa que ha pivoteado varias veces y hoy es una exitosa marca internacional que le brinda soluciones de automatización, optimización y seguridad digital a muchos ministerios, gobiernos y empresas del continente Americano, Europeo, entre otros. Luis tiene más de 20 años de experiencia como emprendedor y fundador, y ha dado varios pivots que lo llevaron al éxito, por eso recopilamos junto a él, 6 reglas indispensables para saber cómo pivotear con éxito:

1. Monitorea tu entorno y a la competencia:

Hay emprendedores que dicen que “no te concentres en la competencia sino en lo que tú haces”, pero nosotros creemos que observar a tu ecosistema de mercado te permitirá conocer patrones que si más de un competidor lo está haciendo, probablemente es que los públicos lo están pidiendo, se creará una tendencia y habrá que modificar el rumbo del negocio. Se aprende de la competencia: de lo que hacen bien, de lo que hacen mal, y de lo que no hacen. Al estar observando estas, encuentras áreas de oportunidad.

2. Hackea tus acciones de negocio:

¡Encuentra la forma de hacerlo mejor! Responder a las tendencias y adaptarte a las necesidades del mercado no es suficiente. Tienes que hacerlo, obvio, pero mejor que los demás. Sea que ofrezcas la misma solución, pero mejorada, o una opción más innovadora, o que tus acciones sean menos costosas que las de la competencia, que respondas más rápido, entre otras. Hackear y sé mejor.

3. Consciencia sobre el cambio, emoción y razón:

Hay que ser conscientes de que el cambio es la única constante, tanto en los negocios como en la vida. Ya se sabe (aunque a veces algunos no lo saben) que definitivamente todo cambia siempre, hay que estar adaptándose al entorno y a las situaciones, pero esto se vuelve menos duro al aceptar que muchas veces el rumbo original no era el adecuado y hay que cambiarlo. Otras veces pasa que tu rumbo estaba caminando bien, pero de pronto el mercado o la situación cambió y tú también tienes que hacerlo. La pandemia actual ha sido el mayor ejemplo de esto, de que no tenemos el control y simplemente hay que moverse, responder y adaptarse. Suele pasar que los fundadores tienen sentimientos respecto a su negocio, porque claro, fue una idea que se creó, desarrolló y creció como un hijo, es natural que hayan muchos sentimientos de por medio, pero también hay que tener presente que a veces ese retoño debe dejarse ir para crear una nueva idea, o que éste debe ir a otro rumbo, y sus cambios pueden ser radicales. Está buenísimo el emprender con sentimientos, estos son el motor que brinda esa pasión y espíritu para esforzarte cada día, pero a la hora de analizar y tomar decisiones, es necesario hacerlo con una mirada objetiva y racional.

4. ¿Hacia dónde voy con mi pivot?

Cuando ya identificas que debes pivotear, pregúntate: ¿Cuál es el destino al que me dirijo? Sea en términos de producto, de mensaje, de público, de mercado, o lo que sea, pero tener claro de a dónde debo dirigirme. Para tener esta certeza, escribe tus objetivos con un conjunto de puntos específicos,y luego desglósalos en actividades, responsables, tiempo, recursos, y formas de llegar a estos, finalmente desarróllalos como un proyecto nuevo con un norte definido. Parece innecesario decir esto, pero a much@s emprendedores les pasa que cuando ven que las cosas no están bien y deben pivotear, simplemente lo hacen y exploran sobre la marcha, sin antes tener un destino claro, un plan, y tener consciencia de que es un proyecto totalmente nuevo.

5. Plan de transición y satisfacción de compromisos:

Claramente pivotear un negocio no pasa de la noche a la mañana, se necesitan muchos elementos como recursos, tiempo, colaboradores, etc. No se puede simplemente abandonar todo lo que ya tienes, se necesita un plan que te permita mantener temporalmente lo ya cultivado, como seguir cumpliendo con tus clientes, ser leal a los compromisos, conservar los proyectos que te generan flujo de caja, entre otros, mientras llegas al nuevo destino. Debes tratar el pivoteo como una iniciativa, es decir, como un proyecto más de la empresa y no como tu única nueva estrategia. Imagínate que abandonas sin explicaciones a los clientes que ya tienes… eso te causaría muy mala reputación y pérdida de clientes actuales y potenciales. No se les puede abandonar, debes crear un plan de transición que pueda ofrecerles un cierre adecuado: con nuevos servicios, o conectarlos con otra empresa que les ofrezca lo que tú les brindabas, algún mecanismo que los deje contentos.

6. Reinventarse con la cabeza en la tierra: sé realista y relativo.

Pasar de hacer microondas y televisores a hacer carros, por ejemplo, no es una buena idea. Solo marcas enormes como Sony pueden hacerlo, y aún así no les ha ido muy bien. Tampoco puedes pivotear y emprender en inteligencia artificial, si no conoces nada sobre el tema. No se puede pivotear de la nada, debes usar las capacidades que ya has construido y los conocimientos que ya tienes y combinarlo con las nuevas necesidades del mercado para reinventarte en algo relativo a lo que ya haces. Si existen los cambios radicales pero la mayoría de veces no salen bien, es mejor quedarse con “lo viejo conocido” de lo que ya entendemos en una industria similar o relativa a la actual.

Para terminar, queremos recordarte que emprender además de ser complejo, también es un motivo de satisfacción personal. Es estar construyendo y creando cosas nuevas todo el tiempo, que te brindan adrenalina, te mantienen activo, entretenido y feliz. ¡Aprende a reconocer los cambios, adaptarte y disfrutar el camino!

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